


En la noche del 31 de marzo y el 1 de abril de 2017, fue perturbada la tranquilidad de Mocoa – Putumayo, con un desastre natural por avenida torrencial, debido a las intensas lluvias registradas en tan corto tiempo, sumado a factores geológicos, geomorfológicos, tipos de suelos, el uso y cobertura del suelo, desencadenaron deslizamientos y fenómenos de remoción en masa en la parte alta y media de las microcuencas de los ríos Sangoyaco y Mulato y las quebradas Taruca, Conejo y Almorzadero. En consecuencia, este fenómeno afectó a diecisiete barrios, cinco de ellos desaparecidos; dejando más de 300 familias damnificadas, 332 heridos y el fallecimiento de 290 personas, según el reporte del 4 de abril emitido por la Unidad Nacional para la gestión del Riesgo de Desastres. Además, la comunidad en general se encuentra afectada física y emocionalmente por estos sucesos.







